Sonó el teléfono y apenas contesté oí su divina voz al otro lado.
-Mezclilla vieja, blusa sencilla transparente, sandalias planas y tu guitarra, pasó por ti en 10 minutos, más te vale que estés afuera esperándome.
Como torpedo salí disparada a cambiarme, tomé mi guitarra y bajé corriendo las escaleras, apenas a tiempo cuando llegaba Mi Amo por mí.
Subí al auto colocando mi guitarra en la parte posterior.
Con una sonrisa lo saludé.
-Buenas tardes Mi Amo, ¿Tendremos una reunión bohemia?
Sonrió con esa sonrisa que me causa escalofríos.
-Subiremos a un autobús y cantarás una canción, después pedirás cooperación entre los pasajeros, yo estaré ahí por supuesto y nada de hacer notar que me conoces ¿Entendido?
-S…si Mi Amo
¿Cantar? ¿Cooperación? ¡Me muero!
-Si no quieres…
-No, no, si quiero Mi Amo- Interrumpí
Estacionó el auto y nos dirigimos a la parada, El a unos pasos de mí.
Al llegar un autobús no muy lleno, lo observó y me indicó que no me subiera, así que esperamos al siguiente. No entendía bien porque no cualquiera, pero no dije ni hice nada.
Al fin parecía que uno le complacía e indicó me adelantará, con la cara como tomate pedí permiso al conductor el cual me miró extrañado y aceptó.
Subimos y me coloqué junto a la puerta posterior, Mi Amo se sentó en unos de los lugares de en medio.
Con voz temblorosa y escaso equilibrio medio canté una canción, después agradecí la atención y solicité la cooperación.
Avancé con mi guitarra en la mano y acercándome a cada pasajero, extendía la mano diciendo “¿Gusta cooperar? Las monedas iban siendo colocadas.
Al llegar a donde estaba Mi Amo le dije lo mismo, me miró y dijo:
-¿No le parece que está en posición de trabajar como para andar pidiendo limosna?- Su voz era alta, estoy segura que todo el pasaje lo escuchó, mi cara me ardía ya de vergüenza.
-¿No será que está buscando cliente para otro tipo de servicios?
Las cabezas giraron y los murmullos iniciaron.
Sacando valor de no se donde, dije:
-¿Será que el caballero requiere de ese otro tipo de servicio que puedo brindarle?
Algunas exclamaciones se escucharon.
-Creo no tienes suficiente carne que agarrar- Agarrando una de mis nalgas con fuerza
-No es lo que se tenga sino como se utilice- Respondí
Una señora me miró con esa cara que ponen cuando reprueban alguna conducta.
Mirando al señor que tenia junto dijo:
-¿No le parece que esta puta no tiene nada que ofrecer?
Quería bajarme corriendo, la vergüenza era cada vez más grande.
El señor se levantó de hombros pero no dijo nada.
Tomándome del brazo bajamos del autobús, muchos ojos nos siguieron en el descenso y no dejaron de mirarnos mientras cambiaba el color del semáforo. Mi Amo puso sus manos en mis senos y los apretó con fuerza haciéndome pegar un pequeño brinco.
El autobús siguió su marcha, Mi Amo sonrió divertido.
-Otro más, ¿verdad?
Asentí con la cabeza. De nuevo no subimos a cualquiera, cuando me autorizó el conductor a subir, noté que en ese autobús tampoco iban niños, comprendí el porque la selección.
Canté y empecé a pedir la cooperación, igual que en el anterior, esperaba de nuevo la pregunta pero Mi Amo nunca deja de sorprenderme.
-¿Tu no eres la puta que me cogí anoche?- Su voz era lo bastante alta como para que nadie dejara de oírlo. Muchas caras se voltearon a mirarme.
Negué con la cabeza.
-Estoy seguro que eres tu, estas tetas tan flácidas no se olvidan- Dijo al momento de apretarme un seno.
-Creo que me gustaría repetir, eres buena cogiendo ¿Vamos?
Asentí con la cabeza, mi rostro ya no estaba rojo sino lívido.
Al momento de levantarse paso su mano por mi entrepierna, estoy segura que el pantalón ya estaba mojado.
Bajamos del autobus y sin mas dijo:
-Uno más- Y se alejó de mi lado.
Apoye la guitarra en mi pie, pensando en cual seria ahora la situación, la parada empezó a llenarse de gente, casi todos gente joven.
Llegó por detrás de mí y nuevamente con voz fuerte preguntó:
-¿Sigues cobrando lo mismo?
-S…si- alcancé a musitar.
-¿Con mamada incluida?
Obvia decir las miradas algunas disimuladas y otras descaradas que se enfocaron en nosotros.
Asentí con la cabeza.
-Vamos entonces- y me tomó por la cintura.
Las miradas nos siguieron mientras nos alejábamos, la mano de Mi Amo pasaba de una nalga a otra mientras avanzábamos.
Mi entrepierna mojada, mi clítoris palpitante, los pezones erectos, la respiración entre cortada.
Subimos al auto. Lo puso en marcha sin decir media palabra.
Pero llegando a casa dijo:
-El collar y el huevo, te espero en la cama. Te has portado bien y mi perrita merece un premio…. Sobra decir los orgasmos que me provocó.
Feliz a Los Pies de Mi Amo
monique[V]
-Mezclilla vieja, blusa sencilla transparente, sandalias planas y tu guitarra, pasó por ti en 10 minutos, más te vale que estés afuera esperándome.
Como torpedo salí disparada a cambiarme, tomé mi guitarra y bajé corriendo las escaleras, apenas a tiempo cuando llegaba Mi Amo por mí.
Subí al auto colocando mi guitarra en la parte posterior.
Con una sonrisa lo saludé.
-Buenas tardes Mi Amo, ¿Tendremos una reunión bohemia?
Sonrió con esa sonrisa que me causa escalofríos.
-Subiremos a un autobús y cantarás una canción, después pedirás cooperación entre los pasajeros, yo estaré ahí por supuesto y nada de hacer notar que me conoces ¿Entendido?
-S…si Mi Amo
¿Cantar? ¿Cooperación? ¡Me muero!
-Si no quieres…
-No, no, si quiero Mi Amo- Interrumpí
Estacionó el auto y nos dirigimos a la parada, El a unos pasos de mí.
Al llegar un autobús no muy lleno, lo observó y me indicó que no me subiera, así que esperamos al siguiente. No entendía bien porque no cualquiera, pero no dije ni hice nada.
Al fin parecía que uno le complacía e indicó me adelantará, con la cara como tomate pedí permiso al conductor el cual me miró extrañado y aceptó.
Subimos y me coloqué junto a la puerta posterior, Mi Amo se sentó en unos de los lugares de en medio.
Con voz temblorosa y escaso equilibrio medio canté una canción, después agradecí la atención y solicité la cooperación.
Avancé con mi guitarra en la mano y acercándome a cada pasajero, extendía la mano diciendo “¿Gusta cooperar? Las monedas iban siendo colocadas.
Al llegar a donde estaba Mi Amo le dije lo mismo, me miró y dijo:
-¿No le parece que está en posición de trabajar como para andar pidiendo limosna?- Su voz era alta, estoy segura que todo el pasaje lo escuchó, mi cara me ardía ya de vergüenza.
-¿No será que está buscando cliente para otro tipo de servicios?
Las cabezas giraron y los murmullos iniciaron.
Sacando valor de no se donde, dije:
-¿Será que el caballero requiere de ese otro tipo de servicio que puedo brindarle?
Algunas exclamaciones se escucharon.
-Creo no tienes suficiente carne que agarrar- Agarrando una de mis nalgas con fuerza
-No es lo que se tenga sino como se utilice- Respondí
Una señora me miró con esa cara que ponen cuando reprueban alguna conducta.
Mirando al señor que tenia junto dijo:
-¿No le parece que esta puta no tiene nada que ofrecer?
Quería bajarme corriendo, la vergüenza era cada vez más grande.
El señor se levantó de hombros pero no dijo nada.
Tomándome del brazo bajamos del autobús, muchos ojos nos siguieron en el descenso y no dejaron de mirarnos mientras cambiaba el color del semáforo. Mi Amo puso sus manos en mis senos y los apretó con fuerza haciéndome pegar un pequeño brinco.
El autobús siguió su marcha, Mi Amo sonrió divertido.
-Otro más, ¿verdad?
Asentí con la cabeza. De nuevo no subimos a cualquiera, cuando me autorizó el conductor a subir, noté que en ese autobús tampoco iban niños, comprendí el porque la selección.
Canté y empecé a pedir la cooperación, igual que en el anterior, esperaba de nuevo la pregunta pero Mi Amo nunca deja de sorprenderme.
-¿Tu no eres la puta que me cogí anoche?- Su voz era lo bastante alta como para que nadie dejara de oírlo. Muchas caras se voltearon a mirarme.
Negué con la cabeza.
-Estoy seguro que eres tu, estas tetas tan flácidas no se olvidan- Dijo al momento de apretarme un seno.
-Creo que me gustaría repetir, eres buena cogiendo ¿Vamos?
Asentí con la cabeza, mi rostro ya no estaba rojo sino lívido.
Al momento de levantarse paso su mano por mi entrepierna, estoy segura que el pantalón ya estaba mojado.
Bajamos del autobus y sin mas dijo:
-Uno más- Y se alejó de mi lado.
Apoye la guitarra en mi pie, pensando en cual seria ahora la situación, la parada empezó a llenarse de gente, casi todos gente joven.
Llegó por detrás de mí y nuevamente con voz fuerte preguntó:
-¿Sigues cobrando lo mismo?
-S…si- alcancé a musitar.
-¿Con mamada incluida?
Obvia decir las miradas algunas disimuladas y otras descaradas que se enfocaron en nosotros.
Asentí con la cabeza.
-Vamos entonces- y me tomó por la cintura.
Las miradas nos siguieron mientras nos alejábamos, la mano de Mi Amo pasaba de una nalga a otra mientras avanzábamos.
Mi entrepierna mojada, mi clítoris palpitante, los pezones erectos, la respiración entre cortada.
Subimos al auto. Lo puso en marcha sin decir media palabra.
Pero llegando a casa dijo:
-El collar y el huevo, te espero en la cama. Te has portado bien y mi perrita merece un premio…. Sobra decir los orgasmos que me provocó.
Feliz a Los Pies de Mi Amo
monique[V]
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